🐔No puedo más con los huevos
Tenemos montones de publicaciones sobre el tema, pero aún quedan cosas que decir
Eres nutricionista y hablas de los huevos: éxito asegurado. Es una cosa… y no se agota el tema, ¿Cuántos posts, carruseles, reels, podcasts, videos de youtube, debates y musicales llevamos ya? Desde que vuelvo a tener instagram es un continuo ¿Desde cuando estáis así? No puc més.
En nutrición, lo de los huevos, es como un Barça-Madrid. Como todo tema polémico, da muchas visitas. Que la gente se de de hostias en los comentarios y se haga videos de ida y vuelta comentando lo lerdos que son en el otro bando, dispara las estadísticas. Lo saben, y le dan cuerda.
Os resumo las posturas:
HUEVO LOVERS: ¿Cómo va a ser malo el huevo si es un alimento real que ya lo comían nuestros ancestros?
HUEVO HATERS: dejad de flipar con el huevo, que os sube el colesterol.
Y luego los más científicos que son siempre gente muy zen y calmada, sin ideología, miran orgullosos la que han liado y dicen: “¿Qué si es malo el huevo? depende con que lo compares”. No estáis ayudando. Esto va a ser infinito.
Vosotras queréis saber con quien voy yo, ¿a que sí?
Con las gallinas.
Se está discutiendo a muerte por algo que no es importante. El consumo de huevo no es una prioridad de salud pública. Ni por arriba, ni por abajo. Su impacto en la dieta no justifica el espacio que se le está dando en la divulgación. Está sobredimensionado.
En cambio, se habla muy poco o nada de esto otro, que es lo que pone los huevos sobre la mesa: como viven las gallinas que los producen.
Investigación en granja avícola en Mallorca, “la granja de los horrores”. Un trabajo de ARDE y Satya Animal.
Como es la industria del huevo en España. Reportaje de Aitor Garmendia para Animal Save Movement.
Trabajo de Igualdad Animal relacionado con la industria avícola.
Investigación en granjas avícolas de Catalunya y Castilla La Mancha. De Animanaturalis y OBA.
Y son solo algunos ejemplos de trabajos periodísticos y de activistas u organizaciones de España y recientes. La lista podría ser eterna.
¿Sabéis como se obtiene toda esa información? Poniendo el cuerpo. Nos lo han contado en el Caballo de Nietzsche, con una crónica de tres semanas de trabajo documentando lo que sucede en las granjas.
¿Una pequeña mención, después de desgranar el impacto que tienen en el LDL durante doscientas horas, no la veis oportuna?
Si os resulta duro ver los reportajes o leer los informes, tenéis también este episodio del podcast de mis amigos Malditos Veganos que siempre lo dicen todo de manera más que amable. Pero informaos.
Entonces, a lo que íbamos ¿Cuántos huevos hay que comer a la semana? pues obviamente ninguno y no hace falta citar estudios, ni hacer un RCT de perfecto diseño con una comparación isocalórica exquisita. Porque como no vamos a justificar la explotación bajo ningún concepto, es totalmente irrelevante si es mejor el huevo, los corn flakes o el pan tostado.
Y no, el debate tampoco está en si jaulas o no jaulas. ¿Creéis que las gallinas criadas sin jaula viven mejor o incluso bien, y que con elegir huevos de ese tipo de granja es suficiente?
Viven incluso peor, se enferman más, se hieren más y se mueren más.
Un estudio realizado en Suecia entre los años 2001 y 2004 —que incluyó a 914 gallinas procedentes de 172 gallineros distintos— demostró que, en los sistemas de campo abierto o interiores con yacija, existía una incidencia significativamente mayor de enfermedades bacterianas y parasitarias además de canibalismo.
Otro estudio analizó a 1.479.036 de gallinas alojadas en sistemas sin jaulas en Bélgica, entre los años 2012 y 2013. A las 60 semanas de edad la mortalidad acumulada promedio fue de 4,1%. Las principales causas fueron el picoteo de plumas y canibalismo, salpingitis, infecciones por Escherichia coli y asfixia. De las 47 manadas, 46 tenían los picos recortados. Se encontraron ácaros rojos en el 63% de los gallineros.
¿Y los huevos de las gallinas de mi tía Loli que se los dejan en la puerta con un lacito y un acta notarial donde consta que los ceden voluntariamente? Tampoco, consentimiento viciado.
Y aquí Virginia García (Creativegan) os explica también en detalle como sustituirlos en la cocina.
Y no, por la colina, tampoco tenéis que preocuparos.
No tenéis salida, dejad de intentarlo.
¿Zanjamos el debate y acabamos con estas prácticas? No es trabajoso, basta con no comprarlos y hacemos contenido de otra cosa.
NOTA: a nivel de nutrición, la respuesta buena es la de los científicos. A nivel de persona la respuesta buena es no sostener el maltrato.



